Furl es una “capa de ejecución” para la ciberseguridad empresarial que va más allá de los informes y los paneles para remediar de verdad vulnerabilidades e incidentes. Usa agentes de IA para automatizar el trabajo de remediación, reducir los atrasos de tareas de seguridad y cerrar la brecha entre “se encontró un problema” y “se solucionó”.

