
Músicos lanzaron un álbum de “silencio” para luchar contra la IA
No es solo un álbum silencioso, sino una señal potente al mundo sobre la importancia de mantener el equilibrio entre el progreso tecnológico y los derechos de los creadores.
Recientemente, el 25 de febrero de 2025, más de mil músicos británicos, incluidos artistas conocidos como Kate Bush, Damon Albarn y Annie Lennox, publicaron un álbum inusual titulado "Is This What We Want?". Este álbum no contiene música en el sentido tradicional: consiste en grabaciones de estudios y salas de conciertos vacíos, como símbolo de protesta contra los cambios propuestos en la ley de derechos de autor del Reino Unido. Estos cambios podrían permitir que las empresas que desarrollan inteligencia artificial (AI) utilicen obras de músicos para entrenar modelos sin su permiso y sin pagarles, si los artistas no se niegan expresamente a ese derecho.
El álbum está disponible en plataformas como Spotify, y todos los ingresos se destinan a la organización benéfica Help Musicians, que apoya a músicos que necesitan ayuda.
El sitio oficial del álbum www.isthiswhatwewant.com explica que el álbum se lanzó en respuesta a las propuestas hechas a finales de 2024, y que todos los ingresos se destinan a la organización benéfica Help Musicians, que apoya a músicos que necesitan ayuda. Esto pone de relieve no solo la protesta, sino también el apoyo de la comunidad.
Detalles de los cambios propuestos
El gobierno del Reino Unido, con el objetivo de convertir al país en líder en AI, propuso cambios en la ley de derechos de autor que permitirían a las empresas de AI utilizar cualquier material al que tengan acceso legal, incluidas obras protegidas por derechos de autor, para entrenar modelos. Esto incluye música, imágenes y texto. Los artistas y titulares de derechos tendrán que optar activamente por excluirse para impedir el uso de sus obras, lo que les añade una carga adicional. La consulta sobre estos cambios, disponible en GOV.UK, cerró el 25 de febrero de 2025, coincidiendo con el lanzamiento del álbum y reforzando su relevancia.
Los críticos, incluidos pares e editores, calificaron estas propuestas de "no probadas e injustificadas", señalando la posible violación de los derechos de los creadores. Por ejemplo, la par Beeban Kidron expresó su decepción y afirmó que esto podría provocar una transferencia "masiva" de riqueza desde las industrias creativas hacia el sector tecnológico, como se indica en el artículo de The Guardian.
Simbolismo y contenido del álbum
El álbum "Is This What We Want?" consta de 12 pistas anónimas, y ninguna indica a sus autores, lo que refuerza su valor simbólico. Las grabaciones incluyen sonidos de estudios y salas de conciertos vacíos, representando un posible futuro en el que la música y las voces de los artistas podrían ser silenciadas por el uso de sus obras por parte de AI sin compensación. Por ejemplo, una pista, supuestamente grabada por Kate Bush en su propio estudio, y otra en la que se oye el sonido de los gatos del músico, añaden un tono personal e íntimo, como se señala en el artículo de TechCrunch.
Este simbolismo subraya la preocupación de los músicos de que los cambios podrían legalizar el uso de sus obras sin consentimiento, algo que consideran una forma de robo. Muchos podrían no saber que deben optar por excluirse o no llegar a hacerlo a tiempo, lo que llevaría al uso de su trabajo sin compensación, como se indica en el artículo de BBC News.
Impacto en los músicos y las industrias creativas
Los músicos que participan en el álbum expresan su preocupación de que los cambios propuestos puedan socavar sus medios de vida. Consideran que el sistema de exclusión es insuficiente, ya que muchos pueden no tener los recursos o el conocimiento necesarios para excluirse de forma efectiva, lo que provocaría una pérdida considerable de ingresos y de control sobre sus obras. Por ejemplo, Kate Bush dijo en una declaración: "En la música del futuro, ¿nuestros voces no serán escuchadas?", lo que refleja el temor de que sus aportes creativos puedan ser silenciados o utilizados indebidamente por AI, como se indica en el artículo de Reuters.
Esta protesta también refleja preocupaciones más amplias de las industrias creativas, incluidos editores y cineastas, sobre el hecho de que AI pueda amenazar sus derechos e ingresos, especialmente en un contexto en el que las redes neuronales requieren grandes conjuntos de datos para entrenarse, que a menudo incluyen obras protegidas por derechos de autor.
Relación con AI y redes neuronales
La inteligencia artificial, especialmente las redes neuronales, requiere grandes conjuntos de datos para su entrenamiento y para mejorar sus capacidades. Estos datos suelen incluir obras protegidas por derechos de autor, como música, imágenes y texto, lo que hace que esta disputa sea especialmente relevante para el catálogo de redes neuronales. La controversia gira en torno a si las empresas de AI deben tener derecho a usar estos materiales sin permiso explícito y en qué condiciones, como se indica en el artículo de Al Jazeera.
Quienes apoyan los cambios sostienen que estos fomentarán la innovación y ayudarán al Reino Unido a convertirse en una superpotencia en AI, reduciendo los riesgos legales para los desarrolladores. Creen que el mecanismo de exclusión ofrece un equilibrio, permitiendo a los artistas proteger sus obras según su elección, como se indica en el artículo de GOV.UK.
Argumentos de ambas partes y perspectivas
Quienes apoyan los cambios creen que reducirán la incertidumbre legal para las empresas de AI, impulsando la inversión y la innovación. Por ejemplo, el gobierno subraya que esto respaldará la misión de lograr el mayor crecimiento sostenible en el G7, como se indica en el artículo de GOV.UK. También consideran que el mecanismo de exclusión permite a los artistas proteger sus obras si así lo eligen.
Por otro lado, los opositores, incluidos los músicos que participan en el álbum, sostienen que el sistema de exclusión es insuficiente y vulnera el principio básico del derecho de autor: la protección de los derechos de los creadores. Temen que esto pueda provocar una pérdida considerable de ingresos y control, lo que socavaría sus medios de vida, como se indica en el artículo de The Guardian. El organizador del álbum, Ed Newton-Rex, señaló que los sistemas de exclusión suelen ser ineficaces, y que esto podría transferir entre el 90 y el 95% de las obras a las empresas de AI sin compensación, como se indica en el artículo de TechCrunch.
